La cafeína sentimental del que sabe que ya ha perdido.

''Siempre sospeché que el día en el que dijeramos ese '..ya nada es lo mismo', sería al unísono.
Pensé que, al igual que querernos, nos cansaríamos al mismo ritmo, y nuestra coherencia nos avisaría de cuál polvo sería el último; para que, además de eso, fuese inolvidable''.